Internet Exxxplorer

Recientemente he llegado a una conclusión: muchas personas creen que en el mundo solo existe un navegador, el Internet Explorer. Esto se debe en gran medida a que muchas empresas solo les permiten tener uno, y por lo general es una versión obsoleta del antes mencionado (temo que al escribir el nombre muchas veces pueda pasarle algo a mi computadora. El drama).

En fin, a raíz del pensamiento anterior -que llegó a mi mente en medio de una trabazón luego de ver una calcomanía del IE pegada en un carro y luego de múltiples conversaciones con compañeros laborales que experimentan problemas por ese detalle- me di cuenta de que tengo todo un plan de contingencia para no tener que utilizarlo.

Plan A:  Mi navegador favorito en Chrome y casi nunca me falla. He utilizado hasta 29 pestañas y no ha fallado. Estoy segura de que aguanta más. :’)

Plan B: Firefox, el guerrrero. Para tareas específicas que tienen que ver con mi trabajo. Tampoco falla, aunque nunca le he dado tanto trabajo.

Plan C: Opera. Para emergencias.

Plan D: Si ninguno de los anteriores está a mi alcance siempre puedo considerar descargar e instalar otro.

Plan F: Si ninguna de las anteriores funciona, contra toda mi voluntad -y no sin antes haberme quejado hasta con los palos- intento con el IE. Pero siempre, siempre, siempre que me veo en la obligación de usarlo se traba y tengo que terminar reiniciando la computadora. T_T

P.D. Está bien que en algunos lugares solo dejen a sus empleados tener un navegador, pero sería genial que fuera otro y no solo el Internet Explorer. Y si usted lee esto y es usuario/amante de ese navegador, considérese la octava maravilla del mundo. :)

¿Somos libres?

Este año me he propuesto retomar el hábito de la lectura, el cual he descuidado por múltiples motivos. Y para iniciar en este trabajo, he conseguido Rebelión en la granja, de George Orwell.

Por el momento solo he leído la explicación de cómo se redactó el prólogo del libro y el prólogo mismo; pero con eso bastó para encontrar una idea que, siendo tan vieja, es tan actual.

Orwell decía que “la libertad significa el derecho a decirle a la gente lo que no quiere oír”. Leído eso, pensé en cuántas veces lo he hecho. Pocas realmente. Y claro, cuando sí lo hice, las reacciones de los demás fueron variopintas.

Supongo que esa gama de respuestas que se obtiene al ser “libre” es lo que nos lleva a la autocensura, a maquillar las palabras, a juzgar qué se puede decir y qué no, a siempre buscar el momento oportuno para hablar, el cual, si no se da, nos lleva a simplemente callar.

Es fácil creer que se puede ser libre y decir lo que se piensa aunque a los demás les sangren los oídos, sobre todo cuando sabemos que tenemos la razón. Lo malo es que, en algunos casos, hay otros factores en juego que nos detienen.

Pienso en lo que alguna vez quise decir -y, claro, no dije- y en tantas cosas que tengo para decir, y que sé que no saldrán de mi boca por temor al desenlace.  Supongo que no soy el único que ha pasado por circunstancias similares.

Orwell sostenía que la cobardía es una amenaza tan grande para la libertad como la autocensura. Le doy la razón.

10 cosas que deberían saber de mí (Gabriel)…

1. Estoy viviendo mi 17.⁰ año “extra”. Estuve a punto de morir en un accidente automovilístico en agosto de 1994.

2. Mi desayuno preferido son los panqueques. No hay nada que los supere.

3. Mi artista favorito es Enrique Bunbury, la canción que más me gusta de él es “Sí”, del CD “Flamingos”, el cual considero una de sus mejores producciones.

4. Mi madre vende tortillas. Sus palmeadas me dieron la oportunidad de estudiar.

5. Soy “mecha corta”. Suelo enojarme con facilidad. Pero he mejorado mucho en ese punto y además, nunca me puse verde.

6. Soy bebedor de cantidades “considerables” de café. Espero que nunca me digan que debo dejar de tomarlo.

7. Me gustan las tortugas, los gatos y las iguanas.

8. Mi dibujo animado favorito es Snoopy. En cuanto a películas, puedo ver una y otra vez la saga de Rocky y Harry Potter.

9. Haber sido Corrector de Estilo fue una gran experiencia. Profesión anónima, a veces despreciada, pero valorada por los que la desarrollamos de corazón.

10. Amo a Dios, a mi familia y a Loy.

10 cosas que deberían saber de mí (Loy)…

1. Me gustan las tortugas… Los gatos, los perros, los pericos y los peces.
2. Mi nombre se escribe con “y”: Loyda. Es importante que sepan eso.
3. Mi número favorito es el 710. Doble número de la suerte por la conjunción de 7 y 10.
4. Una vez correctora de estilo, siempre correctora de estilo.
5. No tengo un color favorito ni una música preferida.
6. No confío en la gente que abusa de los puntos suspensivos. Solo son tres (…), ¿es tan difícil entenderlo?
7. Soy cafetera desde que tengo memoria.
8. Amo leer, escribir, ir al cine y me encantan los tatuajes.
9. Si me pongo a hacer algo, doy el 100%. Soy muy organizada.
10. Amo a Dios y a mi familia por sobre todas las cosas.

Estoy triste

Este domingo 4 de diciembre inició no como habría querido. Un buen amigo, quizá de los más fieles y sinceros que da la vida, murió. No falleció por vejez, fue asesinado, fue envenenado. Félix, mi gato, ya no correteará por la casa.  

Sé que para muchos puede parecer exagerado. Era solo un gato, dirán algunos. Pero únicamente aquellos que tienen mascotas, y que de verdad las quieren, saben lo que siento. Félix era uno más de la familia, por algo estaba en casa.

Llegó sin avisar, perdido con su collarcito. Imagen a la que mi madre y ninguno de nosotros se pudo resistir. Juguetón por naturaleza, me hechizó con su confianza con los humanos. Y qué mal que ser tan confiado con esta especie le segara la vida.

Estoy avergonzado de ser parte de esta especie que mata sin motivo, sin fin, sin razón. Sé que no debería sorprenderme, si ni siquiera respetamos la vida de nuestros semejantes. Ahora una mala mirada, un saludo no pronunciado, la más estúpida de las razones, la que sea, da “derecho” de arrebatar la vida a otro ser vivo.

El ser humano es la especie más perra que existe, sin duda. Mata, depreda, destruye con toda la mala intención.

Estoy triste. Ya no podré jugar con Félix.

PD: Tres días después de la muerte de Félix, Gerónimo, su amigo felino -a lo sumo un mes mayor-, fue envenenado también. Y pensar que estuvo viendo el cadáver del negrito por un buen rato, incrédulo, sin saber que acabaría igual…

¿Existe la belleza interior?

Hace un par de días, mientras estaba sumergido en mis labores diarias, una amiga me hizo una pregunta de esas que, cuando te caen a quemarropa, te dejan mudo. Ella me dijo: ¿para vos, existe la belleza interior?

Al principio no sabía cómo reaccionar. Primero pensé que era una broma, que estaba esperando a que mi respuesta diera pauta al respectivo aplauso del cual nos hacemos acreedores en mi lugar de trabajo ante el más mínimo error, o solo porque sí. Tras pensarlo unos segundos, que parecieron eternos, le dije que sí.

Pasaron un par de días y la preguntita seguía en mi mente. Y ya que yo estaba convencido de que sí existe la belleza interior, decidí consultar en Twitter para saber si no era el único “poeta idealista”, como me dijo el buen @SoyShoko.

La interrogante fue simple: Para ustedes, ¿existe la belleza interior? De ser afirmativa la respuesta, qué hace que una persona sea bella interiormente. Las respuestas que obtuve fueron las siguientes:

-@SamPortillo: Que sea nalgón de sus sentimientos, es decir, buena gente.

-@_maye: La actitud, la manera de tratar a la gente, qué tan espontáneo o sincero sea, eso que se dice “de buen corazón”.

-@SoyShoko: Puede parecer tema de “poetas idealistas”, pero creo que una buena actitud, da una buena impresión.

-@Beiioso: Sí. La inteligencia, la humildad, la sinceridad, la dulzura.

-@LolaArgueta: Para mí, una actitud positiva y un corazón agradecido y generoso.

-@LaPetiteArdon: Las acciones + pensamientos = belleza interior.

Viendo esas respuestas, confirmé que no estaba equivocado. La belleza interior sí existe. Y lo mejor es que conozco a alguien que además de ser bella exteriormente, es hermosísima en su interior.

@Loy_Salazaris, con tu inteligencia, delicadeza, buen corazón, humildad, sinceridad, entrega, siempre con una actitud positiva y una sonrisa ante las peores situaciones, hiciste que descubriera que la belleza interior existe.

Cuando me hicieron esa pregunta respondí que sí pensando en vos, en tu buen humor, tu dulzura, en tu eterna disposición a ayudar. Eso y muchas cosas más hacen que cada día te ame más.

Feliz cumpleaños.