Archivo mensual: septiembre 2011

30

Hoy es 30, el día más importante de cada mes desde hace tres años y medio.

Hoy hace 40 meses encontré a mi complemento.

30.

Hoy hace unos 1,200 días nos agarramos de la mano y comenzamos una gran aventura.

Hoy tenemos aproximadamente 28,800 horas de haber comenzado a navegar las aguas del mar de la vida como las tortugas.

Hoy, como todos los días desde ese 30 de mayo, encuentro miles y miles de razones para despertarme en las mañanas con una sonrisa.

Hoy, como cada 30, agradezco que estés en mi vida.

 

Cortázar y las tortugas

Tortugas y cronopios

Ahora pasa que las tortugas son grandes admiradoras de la velocidad, como es natural.

Las esperanzas lo saben, y no se preocupan.

Los famas lo saben, y se burlan.

Los cronopios lo saben, y cada vez que encuentran una tortuga, sacan la caja de tizas de colores y sobre la redonda pizarra de la tortuga dibujan una golondrina.

Julio Cortázar – Historias de Cronopios y Famas

Me emocioné al releer esta frase. Cortázar es de mis autores favoritos y ya saben lo que opino de las tortugas. Combinación ganadora.

De mis frases favoritas:

“… y cada vez que (los cronopios) encuentran una tortuga, sacan la caja de tizas de colores y sobre la redonda pizarra de la tortuga dibujan una golondrina.”

Esos peces playeros…

El Salvador, La Pirraya, San Sebastián y Rancho Viejo son nombres que han quedado grabados en piedra. Decir Agustín, Frank, Wilber, Walter o la Azul playera es sinónimo de héroes. Y ellos, solamente ellos, son los responsables de unir a un pueblo, de borrar  de nuestras mentes los males que nos agobian día a día para dar paso a la alegría, a la ilusión.

Su entrega, humildad y deseos de superación les permitieron aprender de sus caídas, que nunca fueron derrotas. De a poco se abrieron paso en el panorama mundial y en el corazón de la afición. Clasificaron a Marsella, fueron campeones de CONCACAF, ganaron boleto a Dubái y por último, llegaron a la cita de Rávena.

Y fue este año en el que confirmaron que querer es poder, que no hay limitantes cuando las cosas se hacen con amor. Llevaban como objetivo un triunfo, nos regalaron un hito hasta ahora desconocido para el balompié nacional: la Azul de playa es la cuarta mejor escuadra del mundo y tenemos al tercer mejor jugador y goleador del certamen.

Para la FIFA son el cuarto lugar, pero en el corazón de cada salvadoreño son campeones. Y ahí no hay políticos, dirigentes ni corrupción capaces de empañar sus logros, de moverlos del puesto que han alcanzado.

Por ellos portar el azul y blanco ha tomado otro significado, por su entrega gritar ¡El Salvador! es un orgullo y por su sencillez decir soy salvadoreño es un honor. Ellos, esos peces playeros, cambiaron la lógica y han sido capaces de atrapar en sus redes a más de 6 millones de salvadoreños.

Gracias por todo…

Liberando tortugas marinas en El Salvador

El mundo está lleno de infinidad de seres de distintos tamaños y colores, y cada uno de ellos cumple una función específica para mantener el balance de este globo llamado Tierra. Sin embargo, y como ha sido la tónica en las últimas décadas, el depredador más voraz que ha pisado este planeta se ha encargado de amenazar la supervivencia de muchas especies, entre ellas a las tortugas marinas.

Como si no fuera suficiente saber que de cada mil quelonios solo uno llega a la edad adulta, aproximadamente luego de 15 años, y es capaz de reproducirse, el hombre se ha encargado de poner más obstáculos en su camino: algunas mueren por prácticas de pesca inadecuadas, otras son asesinadas para crear diversos productos y sus huevos se comercializan aún cuando está prohibido por la ley.

Pero no todos los humanos son así. Existen algunos que gustan de apreciar de la belleza de estos increíbles animales, que desde el momento que nacen viven una gran batalla para sobrevivir, crecer y ser capaces, lo que es más sorprendente, de regresar a esa misma playa donde nacieron para volver a dar inicio a ese ciclo de vida.

Y es así como el pasado sábado 3 de septiembre, los integrantes de Desde el Caparazón y varios amigos más acompañamos a la Fundación Zoológica de El Salvador (FUNZEL) en la liberación de neonatos de tortugas Golfinas, que junto a las Carey, Baule y Prietas son las especies de tortugas marinas que visitan las playas de El Salvador.

Difícilmente se pueden encontrar palabras para describir lo que se siente al ver a esas pequeñas creaturas esperando ser liberadas para encontrarse con el océano. Sostenerlas en tus manos te permite percibir la fuerza que encierran en sus diminutos cuerpos, y que es la única herramienta que tienen para emprender ese viaje del cual solo los más aptos sobrevivirán.

Llegado el momento de ser libres, los neonatos demuestran que la naturaleza no deja nada al azar. Colocadas en la arena como si de una carrera se tratara, tras unos segundos de aparente duda y luego de ver su primera ola rompiendo ante sus ojos, cada pequeño quelonio comienza a mover sus aletas de manera frenética para sumergirse en ese vasto mar cuyas aguas serán su hogar, les darán alimento y les pondrán innumerables pruebas antes de que sean capaces de mantener en vida a su especie.

Así, tras unos breves instantes, esos caparazones aparentemente frágiles se pierden en las corrientes del océano Pacífico y emprenden una particular lucha, una de la que solo las más aptas sobrevivirán y que les llevará más de 15 años para volver a esa arena de la cual acaban de partir.

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Vietnam

 

Solo en Vietnam se puede ir a “solón” o “lunón”.

Solo en Vietnam se canta a todo pulmón el himno nacional.

Solo en Vietnam llueven bolsas.

Solo en Vietnam se borran las clases sociales.

Solo en Vietnam 22,000 voces se vuelven una.

Solo en Vietnam hay mujeres que no se quieren, o con novios brutos.

Solo en Vietnam al que no salta…

Solo en Vietnam se dice de todo y nada.

Solo en Vietnam el desconocido se vuelve amigo.

Solo en Vietnam se vive la verdadera pasión por el azul y blanco de la selección de El Salvador.