Nadiz doja y fiebde

Al fin unas verdaderas vacaciones luego de tres años de no tenerlas. Y no son solo 15 días, se me hicieron 17. Aparte de librarme de tres fines de semana, o sea tres turnos. Para mí este era el panorama ideal. Empero, sucedió lo que me resistía a creer. Al igual que en los años anteriores, me he enfermado. Sí, estoy enfermo, parece que es gripe, o infección en la garganta, no sé.  Lo que sí sé es que llevo tres días sintiéndome muy cansado, decaído, sin ánimo ni energía. ¿Será que me serviría el Sukrol?

Mis últimos días libres se remontan a mi época en la universidad, y cuando todavía no trabajaba. Ya veo tan lejanos aquellos tres meses donde algunos hacían interciclo y yo descansaba. Eso ya es historia. Desde que empecé a laborar, he tenido tres periodos de vacaciones anuales, contando el actual. Y en cada uno de ellos me ha pasado algo o he realizado alguna actividad que no me ha permitido huevonear como se debe.

En mis primeras vacaciones me enfermé y estaba en clases de manejo. Tenía las prácticas a las 7 de la mañana, lo que no me permitía dormir mucho. Y por lo general en las tardes me daba calentura. No me daban ganas de salir y pasé varios días encerrado en la casa.

El año pasado tuvo una variante: no me enfermé. Pero pedí mis vacaciones en un periodo “especial” para mí. No porque celebrara algo, para nada. La fecha que escogí fue porque iba a estar trabajando en una universidad. De estas no me quejo, era algo que yo quería hacer.  Sin embargo, en lugar de descansar, terminé más agotado.

Esta vez las cosas pintaban distinto. Solo había una idea en mi mente: poder haraganear, vagar, ver la televisión, dormir. Pero no, tenía que volver a enfermarme. ¡Eso no era parte del plan! Estoy consciente de que siempre me ha gustado tener una vida muy activa, andar de un lado a otro, sentir que tengo una gran presión encima y llevarme al límite para demostrame que soy capaz. Aunque me pase quejando, me gusta tener muchas cosas que hacer. Pero esta vez de verdad necesito relajarme; además, no me esperaba andar jalando mocos, de calenturiento [no tiene nada que ver con algo sexoso] y todo ahuevado.

Ahora bien, ¿por qué no me enfermo cuando estoy trabajando? Ya va siendo hora de que me estrene en el tema de las incapacidades. Aunque seguro que voy al ISSS y lo único que me dan son unas Ibuprofenos.

Estoy empezando a creer que no estoy hecho para las vacaciones. Ni modo, aún me quedan 11 días de descanso, espero que todo cambie. Mientras tanto, seguiré con mi nadiz doja y fiebde.

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Un pensamiento en “Nadiz doja y fiebde

  1. Ponete de esas inyecciones para la gripe de la farmacia y t curas en dos dias… aprovecha esos dos dias para dormir dopado x la medicina ya que te gusta eso de “llevarte al límite para demostrame que sos capaz”, yo hago lo mismo y como todo lo q sube… awebo q tiene q bajar y baja en vacaciones cuando tu mente y cuerpo no estan tan activas. Divertite y los ultimos dias descansa para q regreses como nuevo al trabajo. Bendiciones y espero q tengas unas super vacas!

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