Secuelas

El pasado domingo 16 de enero de 2011 se conmemoró el 19.° aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz. En 1992, en teoría, se dio fin al conflicto armado para dar paso a la construcción de una sociedad más justa basada en la democracia y el respeto de los derechos humanos.

Sin embargo, haciendo una retrospectiva de lo acontecido desde entonces, nuestro pequeño país, lejos de vivir en paz y armonía, se ve sumido en un abismo de zozobra y criminalidad que parece no tener tope.

Según estadísticas, la guerra en El Salvador provocó la muerte de entre 75,000 y 85,000 personas, entres ellas religiosos, civiles, empresarios, alcaldes y extranjeros. Actualmente no estamos en un conflicto bélico, pero año con año las cifras de homicidios van en aumento. Según el Instituto de Medicina Legal (IML), de 2001 a 2008 el número de asesinatos no bajó de 3,100 por año, incluso llegó a superar los 3,400.

Y así, en estos “tiempos de paz”, 2009 cerró con una cifra récord: 4,365 muertes. El año pasado no se quedó atrás y contribuyó con 3,985 homicidios. De este modo, las estadísticas del IML muestran que entre enero de 2001 y septiembre de 2010 fueron asesinadas 31,897 personas.

En El Salvador, entre enero de 2001 y septiembre de 2010 fueron asesinadas 31,897 personas.

Observando estos datos me queda claro que no hemos logrado obtener una convivencia pacífica. Parece que la vida sigue sin tener ningún valor y muchos se creen con la potestad de arrebatarla cuando se les antoja.

Si en los ochenta e inicios de los noventa los salvadoreños sufríamos por los enfrentamientos de los combatientes, ahora somos presas del nuevo flagelo, las nuevas “milicias” –pandillas, narcotraficantes, crimen organizado–, que en muchos casos nutren sus filas con gente pobre y sencilla, la cual, al igual que en su momento pasó con soldados y guerrilleros,  ni siquiera sabe por qué pelea.

Después de 19 años de firmar “la paz”, las injusticias, la pobreza, las inequidades sociales y las violaciones a los derechos humanos siguen presentes.

La firma de los Acuerdos de Paz puso fin a la lucha entre el Ejército y la guerrilla, pero aún queda mucho por trabajar, todo indica a que nuestra sociedad está padeciendo las secuelas de dicho conflicto.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s