“Supercops”

La semana pasada volví a tener un incidente en el perímetro de la embajada de los United States of America. Nuevamente un policía de la parcela del Tío Sam en el país demostró su prepotencia. Otra vez tocó salir de la escena para evitar ser acusado de irrespeto a la autoridad, una vez más debí tragarme sus palabras para que las cosas no pasaran a más.

Para los que circulan por Santa Elena, sabrán que los agentes de seguridad del edificio blanco ese tienen serios problemas de paranoia, y de demostrar su “poder” también. Aunque no actúan de igual manera con todos.

Muchos hemos visto cómo pitan, gritan, hacen señas o abordan a las personas para decirles que se alejen de sus tierras, incluso estando del otro lado de la calle (es decir, con una acera, dos carriles, un arriate, otros dos carriles y una acera más de separación de su inmueble). Otros, como yo, hemos sido los pitados, gritados, señalados y abordados.

El viernes pasado, cuando me disponía a llegar a mi lugar de trabajo, un señor agente detuvo el tráfico, como lo hacen siempre que un ilustre diplomático queda atascado y no puede acceder a la entrada del edificio blanco ese. Al ver eso, pensé en bajarme rápido del auto en el que me transportaba para no hacer más trabazón del otro lado de la calle, ahí donde siempre hacen desorden los que esperan a los que vienen a buscar la visa.

El carro se detuvo a unos 4 metros del señor agente, no tardé ni cinco segundos en estar fuera del auto y estaba a punto de cruzar la calle cuando vi que, tras haber reanudado el tráfico, el único vehículo que no avanzaba era el que acababa de dejar.

Me regresé, me paré al lado del policía, escuché sus grandes argumentos, él hizo como si yo no estaba ahí. Como era de esperarse, su forma de explicar las cosas no era la mejor. Obviamente molesto, le dije que si me había bajado ahí era porque él mismo había cerrado el paso, aprovechando ese momento. Ante eso, el agente me dijo: “No se haga el ignorante, usted sabe que esta no es zona peatonal”.

“No es zona peatonal”… Estuve tentado a ser sarcástico, a decirle muchas cosas, pero vi que ya venía un refuerzo y preferí callar, dar la vuelta y arrastrar mi enojo. ¿Qué diablos significan sus palabras? ¿No puedo caminar en esa acera? ¿No es, como él dijo, una zona peatonal? Y si el problema es en sus tierras, ¿por qué joden cuando estás del otro lado?

En parte podría darle la razón porque se supone que no hay que estacionarse ahí. Pero me bajé cuando él detuvo el tráfico, de todos modos el auto iba a frenar frente a su edificio, ¿o no? Pero lo que más me molesta es que a diario taxis y carros particulares se detienen a bajar personas ahí, y lo único que hacen es pitarles.

Cruzando la calle, los que esperan a los que vienen por la visa paran los vehículos y hacen el congestionamiento que detiene a sus ilustres diplomáticos, y los señores agentes no les dicen nada. ¿Qué pasa con estos tipos?

“No es zona peatonal”… Entonces para qué pago vialidad, o será que ellos no saben que aquí es El Salvador. Me pregunto por qué mejor no mueven el edificio blanco ese a una zona que sea más exclusiva para ellos, donde el llegar ahí implique pasar por unos 10 anillos de seguridad.

Y a estos policías, qué les dicen ahí para que se crean “supercops”…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s